martes, 21 de diciembre de 2010

Aguante Germán

La sencillez y amabilidad son una de las virtudes que muestra sin mucho disfuerzo, presto a entablar una conversación y brindar algún minuto de su tiempo, el delantero argentino Germán Alemano se animo a darnos minutos de su intimidad con la gracia que lo caracteriza



Llegó el acuerdo para agendar la cita y tras analizar su agenda en voz alta como para buscar en el estrecho tiempo que le quedaba en Lima debido a que estaba a escasas horas de partir a su tierra natal nos dice “Listo mañana a la mañana lo hacemos quedate tranquilo buscame en mi casa y hablamos”, dijo el gaucho tras el saludo de despedida. Así de simple como trasponer el cariño recibido por el pueblo peruano en la apertura de su intima privacidad: su hogar.


La primera sorpresa grata al arribar al domicilio de Alemano fue la presencia de su novia la bella modelo Geroty Mongrut. Luego del intermediario formal del portero se animo a dejarse ver por la ventana de su departamento donde asomó la brisa del mar e hizo volar sus cabellos a la vez que nos hablaba: “Germán no demorá en llegar lo voy a llamar para que se apuré”, dijo Geroty preocupada por el posible desplante.


Gordo, gordo..” se dejó escuchar mientras giraba en busca de privacidad y dejaba ver su silueta acuñada de perfección junto a la presencia de su suegra Pamela que estaba en casa. Y continuó sin agravios de excesiva prudencia “¿Gordo en cuanto tiempo llegas?, por allí pasa por una tienda y trae unos tallarines para comer que me muero de hambre”, ordenó con voz tierna y de mujer cariñosa, todo para el privilegiado de Germán.


A los minutos llegó Germán quien junto a su novia revelaron al instante una atmósfera de romaticismo, mimos y cercanías dignas de un libro de cuento de hadas. “ Amor, vení”, le decía Alemano para que se pudiera sentar a su lado para la foto. En la puesta de la indumentaria Geroty se encargó de vestirlo como un bebe, con la emoción de un juego de niños.


La charla iba y venía, su nacionalización era un tema que estaba pendiente cuando justo nos comentá Germán que “me demoré por que mi pasaporte lo tenía migraciones ya que estoy iniciando mi tramite de nacionalización” dijo y ya no hubo necesidad de preguntar.


Germán Alemano inició su tramite para ser peruano y ante esa noticia su madre ya presente muy jovial en la sesión de fotos mencionaba sobre el tema que “Yo tengo que agradecerle al Perú por que ha tratado muy bien a mi hijo y eso una madre lo tiene que reconocer. Pero eso lo decide él”, sentenció Pamela.


Un día antes, en una charla informal con Alemano conocimos a su madre Pamela Serrano quien lo acompaño a un agasajo por haber conseguido el titulo, y entendimos de donde provenía la soltura de su personalidad. Pamela hablaba, reía, intercambiaba comentarios sin ninguna reserva con la simpleza de una conversación que solo nos diferenciaba en el acento de la voz.


Pamela confesó que Germán no se levantaba con facilidad para ir a las practicas de fútbol y que el gestor de la permanencia y consolidación de su hijo con el gol es su padre. “Su padre es un enfermo por el fútbol hincha de Rosario Central a muerte. Siempre lo obligaba a levantarse a Germán para que vaya a las practicas”, contó Serrano.


Entre las risas el delantero “santo” acentuó la expresión de su rostro para devolverle la pared a su madre y anotarle un gol a la gratitud a sus progenitores. “Si no fuera por mis viejos no sé que seria de mi, estaría recogiendo cartones o algo así. Por eso que ahora hago todo el esfuerzo para poder darle lo mejor a ellos para mi todo lo que logró es para mis padres”, afirmó Alemano.

Inmediatamente la pregunta al aire ¿Y cuando se casan?, la respuesta de Geroty fue una sonrisa cómplice llena de anhelos y con la señal de la mirada como para que él la salve del interrogario y que sus ojos dejen de revelar la respuesta de su corazón, al instante el argentino retrucó “no, no todavía no estamos felices tranquilos, más adelante”, dijo Alemano al salir del paso.


Germán mencionó que se sentía feliz de que su madre sea famosa y que saliera en los medios. Geroty estaba feliz por que estará en Rosario para la Navidad y Pamela emocionada por tenerlo en casa a su “pequeño” Germán.


El abrazo de gol entre todos con el saludo respectivo por adelantado de fin de año y con la misma humildad y simpleza de siempre terminó: “Che no te olvides de pasarme las fotos nos vemos”.


La humildad llena de esplendor del delantero campeón. Germán Ariel Alemano.

jueves, 16 de diciembre de 2010

El Santo en la gloria

“La pelota no se mancha” dijo Diego Maradona. Esa frase se convirtió en una lección para nuestro fútbol como corolario de una campaña brillante de San Martín que se hizo del título nacional luego de imponerse en la definición de los Play of ante León de Huánuco.



San Martín a todo galope tomó la punta del campeonato en la fecha 11 del torneo y no abandono ese lugar de privilegio durante las 33 fechas restantes, sin duda una muestra de que no se trataba de una casualidad ni mucho menos resultaba una desfachatez decir antes de la final que merecía ser campeón del torneo.


El artífice de la eficiencia y la eficacia futbolística del cuadro “santo” recae en la figura del técnico Aníbal “Maño” Ruiz quien impone su personalidad y carácter en todo lo que lo rodea. Acercarse a Ruiz es acercarse al altar de la prudencia y la ponderación, con el semblante de un hombre que posee sabiduría respaldada por la experiencia que desnudan sus canas y frente amplia.


Ver al “Maño” sin conocer su oficio real puede llevarnos a la confusión de suponer que se trata de un profesor sesgado en sus letras o sus números. Pero quizás esta visión no sea tan lejana de lo que propuso en el Perú durante todo este año. La cátedra impuso la necesidad de otorgarle el grado de Honoris Causa para traducirlo al grado de campeón nacional.


La parsimonia de su andar y la inteligencia en su hablar se plasmaron en el campo de juego con el equipo albo que en lo deportivo trato el balón de un lado a otro sin ningún disfuerzo. “Ser conservador es muy distinto a conservar el balón”, sentencia Ruiz cuando se le retruca su esquema y arguye con firmeza que el delantero Heber Arriola es el goleador del campeonato, el volante creativo Pablo Vitti es el mejor del torneo (24 goles) y que el ariete German Alemano anotó la nada despreciable suma de 18 tantos.


El estratega uruguayo pondera y exalta los valores de sus jugadores, cuando se le obliga a nombrar a uno destacado termina mencionando sin pudores a 10 o 12 jugadores más. He aquí otra explicación del por que San Martín es el mejor: tuvo el mejor plantel en base a la capacidad de recambio que se ajustaba sin prejuicio entre el titular y el suplente.


Para un Fernandez existió un Guizasola, para un Fretes hubo un Balbin, Para un Vitti un Cueva, para un Arriola un Garcia, para un Ramos un Muente, para un Corzo un Huaman, para un Butron un Farro y así sin cesar nos explica Ruiz el pilar que tuvo en el conjunto de jugadores para consagrarse en lo más alto del torneo, sin dejar de contar a Quinteros e Hinostroza.


“San Martín fue campeón por que fue equilibrado en todo sentido”, afirmó el “maño”. Una gran verdad que se demuestra de memoria cual axioma de matemático. Fue regular en los 44 partidos que jugó sin necesidad de distinguir ser local o visita y no tuvo bajones de rendimiento dramáticos. Nunca se ausentó la paz y tranquilidad en el club. Se realizaron contrataciones con alto porcentaje de acierto algo poco común en nuestro medio. Y sin duda el manejo criterioso del consagrado gerente deportivo Alvaro Barco que suma en sus laureles 3 títulos en los últimos 4 años.


Estas son algunas explicaciones que nos ayudan a entender el por qué de la unción de la gloria en un “santo” que tiene pocos devotos.


Del otro lado existía un equipo proletario, de viejos pero experimentados obreros que incluso algunos parecían desfasados o criticados por sus usos y costumbres. En medio de las montañas se gestaba una proeza que pocos podían anticipar. Era el rugir del entrañable León de Huánuco que cedió ante la inclemencia de las verdades de la modernidad.


El retornó precoz a primera división del León, que en doce meses increíblemente disputó dos finales en magnitud una más que la otra: de la Copa Perú a los play of del campeonato. Con un equipo de veteranos compañeros como Ferrari, Zegarra, Guadalupe, Flores, Portilla pero con una mixtura que partía al equipo en dos con la presencia de Peña, el colombiano Perea y el argentino Rodas. Franco Navarro los condujo pero cayó en su maldición de no poder ser campeón nacional, pero surgió con el título de la dignidad tras los dos partidos de los play of.


El primer partido de la final se jugó en Huanuco, se suponía un partido friccionado y con recaudos de la altura por el lado de los “santos” y con el beneficio de los huanuqueños con el estadio a favor pero sin presagiar que el estado físico les jugaría una mala pasada. El partido concluyo 1 a 1 con goles Zegarra y Alemano, pero era el detalle menos luego de la gresca descomunal con puñetes y patadas que dejo como saldo a cuatro expulsados: Arriola, Ramos (SM) y Calheira y Rodas (LH). Con ello el que perdía el partido a pesar del empate era León por la ausencia de su irremplazable y prodigioso generador de futbol.


Hasta aquí la balanza se inclinaba para el partido de vuelta para los albos, sin embargo todo en el plano futbolístico podía ocurrir. Hasta que dos días antes de la segunda final la resolución de la Comisión de Justicia inexplicablemente pero si con visos de una escandalosa y fraudulento falló le quitó el castigo a Rodas. Primera vez que una tarjeta roja en el campo no valía nada. Suciedad en la sociedad del fútbol peruano.


Aquí se erige Franco Navarro para dignificar al fútbol peruano y darle una lección al mundo. Rodas estaba legalmente habilitado para jugar la final pero el estratega decidió en comunión con el plantel no hacerlo jugar. La justicia se imponía desde los hacedores del deporte, que redescubrían su esencia y evitaban por decir lo menos un fraude.


Igual el partido siguió y por lo descrito se impuso San Martín con más banca, más piernas, más justicia y más pulcritud. León no perdió el partido que jugaba su alma. Los goles de Garcia y Vitti no hicieron mella, y el gol de Perea para el 1 a 2 les dieron la sonrisa que debía tener ese estadio Monumental plagado de sueños provincianos.


Hoy la pelota no se manchó esto no cambia al fútbol peruano pero si deja un precedente que hace resaltar el valor de los principios y valores en los huanuqueños tanto como la efectividad de los números de San Martín.

Al cabo del torneo además Alianza Lima obtuvo la clasificación a la Copa Libertadores en primera fase de repechaje ante Jaguares de México. Mientras que la Sudamericana le quedó como premio consuelo a los cremas de Chemo Del Solar quienes serán acompañados por Juan Aurich y Cesar Vallejo.


Cienciano salvó la categoría en la última fecha por merito de los jugadores y del inacabable “Checho” Ibarra que tuvo en su presidente Juvenal Silva a su peor rival. Los que no se pudieron salvar de la baja fueron Total Chalaco y José Gálvez de Chimbote.


“No podía permitir que la pelota se manche” es la frase que engrandeció a Franco Navarro el campeón de la dignidad.